domingo, 17 de junio de 2007

Encuentros y desencuentros del V Encuentro Internacional de Historietas

Ya ha concluido el 5to. Encuentro de Historietas aquí en La Paz y para más de uno, este encuentro ha levantado polvo.

Comic Bolivia tuvo una charla con sus organizadores y se pudo enlazar ideas, evaluar y reevaluar posturas.

Si bien este Encuentro tuvo como principales obstáculos la remodelación de la calle Evaristo Valle y el cierre de la importante Av. Montes, circundantes al lugar del evento, se captó una cantidad importante de visitantes, algo que hacía temer un naufragio organizativo.

El público respondió y respondió bien, disfrutando de las salas de exposición, que este año, y como anteriores, se dividieron en salas distribuidas por toda la ciudad, el Espacio Patiño, la Galerie de la Alianza Francesa, el Goethe Institut, el Wayna Tambo en el Alto, El museo Costumbrista y las salas disponibles en el Tambo Quirquincho, ambiente principal del Encuentro, eso contando además al auditorio de ENTEL que presentó un ciclo de cine especial.

Las exposiciones incluyeron magníficas muestras artísticas, por ejemplo en el Salón de arte fantástico, organizado por Edwin Álvarez, José Vilca y Susana Villegas, que merecen una mención sumamente especial, debido a su pulcritud, orden y esfuerzo, además una expo itinerante de mujeres creadoras en el arte de la historieta internacional, bien nutrida de autoras nacionales, se presentaron trabajos de los invitados: José Vilca de Perú, Frederic Boilet, Marie Caillou y Aurelia Aurita de Francia, Sonia Pulido de España, Ricardo Peláez de México, Joanne Brooker de Australia, Fabio Zimbres de Brasil, Carlos Trillo de Argentina, Diego Jourdan de Uruguay y Tanino Liberatore de Italia, cada autor, dentro de su propia temática y estilo, dejó complacidos a los asistentes a sus exposiciones.

Las exposiciones de los invitados nacionales estuvieron algo descuidadas en comparación a la de los autores extranjeros, pero no por eso fueron menos, los tres invitados, Cecilia Delgado de Santa Cruz, Diego Vilar de Cochabamba y Raúl Leaño de La Paz, mostraron su trabajo y dieron una charla acerca de la actualidad del comic acá en el País, lo importante en cuanto a logros para los autores locales fue mostrar su obra y entrar en contacto con público y autores extranjeros.

La organización está conforme con el balance en cuanto a público, ya que nota que los talleres organizados, y abiertos en su mayoría a todo el público de forma gratuita, sirven para que la historieta se difunda y empiece a madurar en cuanto a calidad entre los autores locales, se reconoce de todas formas que la asistencia se ha ido reduciendo respecto a años pasados, debido en parte al cierre de calles mencionado antes.

Confraternidad.-

Si algo es preponderante a la hora de hacer un balance, más allá de fallas o simplemente torpezas, es la confraternidad entre autores que se presenta en este tipo de Encuentros, con Carlos Trillo dando autógrafos con autorretrato incluido o autores intercambiando sus obras sin otro interés que compartir más allá del aspecto comercial involucrado inicialmente en este tipo de eventos.

Los autores como ya es costumbre se lucieron y cada uno fue más increíble que el anterior, Liberatore, dibujando magia en las paredes del Simon I. Patiño y del Wayna Tambo, Sonia Pulido y Marie Caillou dando sendos talleres con costo, pero que valían la inversión, el Mexicano Peláez, persona extraordinaria y de gran talento, siempre con una sonrisa para absolutamente todo el público y el doble de alegría para los niños inscritos a su taller, Boilet y Aurita, que quizá compartieron poco debido a la barrera del idioma, Brooker, que vino con sus propios recursos desde Australia!! Caricaturizó prácticamente a todo lo que se movía y despedía calor a su alrededor, Don Carlos Trillo, leyenda viva del comic Latinoamericano dejó encantados a todos los asistentes a su taller, además de dar una muy buena opinión respecto a la organización de este Encuentro, para terminar, un punto aparte para la genialidad y calidad de persona de Fabio Zimbres del brasil, definitivamente en mi opinión, el autor clave de esta edición del Encuentro.

Si algo ha logrado, entre las cosas que ha logrado, este Encuentro en La Paz, es el reunir gente y lograr que ésta se acerque a la gente que admira sin otra barrera que la circunstancial del idioma, los foros fueron sinceros y pensados más para el público promedio que para el experimentado, lo cual no es malo, aunque a veces caían en lo obvio por su contenido, pienso que más de uno está cansado de escuchar que el comic en Bolivia está mal, por suerte aún quedan algunos que rescatan lo positivo como Cecilia Delgado que dio un muy interesante mensaje positivista respecto del comic nacional y de las alternativas palpables de cómo darle un despegue a nuestro comic, ojo que este mensaje viene desde Santa Cruz, lo cual desde mi punto de vista debería servirnos como llamada de atención y no como crítica malsana.

Promoción.-

Se sabe que una de las intenciones de este Encuentro es el de promocionar la cultura comiquera en nuestro medio y la de promocionar a sus autores, este Encuentro lamentablemente no cumplió ese cometido este año, se podría decir que este fue el año donde los autores nacionales tuvieron la cobertura más reducida de todos encuentros anteriores, podría deberse a la escasa trayectoria de todos ellos, por un lado, a cierto desinterés por otro, el caso es que más allá del foro con la presencia de los tres, no se los vio participar muy activamente en el desarrollo de las demás actividades, Viñetas con Altura hace una evaluación al respecto y señala que la intención al invitar es esa, apoyar, pero que no se puede hacer nada ante la poca expectativa del público hacia cierto autor o la falta de auto promoción que elabore cada artista para aprovechar esta oportunidad

Hablando con los organizadores se llega a un punto en común, hubo problemas de organización y coordinación, estos problemas pasaron por diferentes aspectos, como ser: la falta de sonido, el incumplimiento de algunos horarios y el cierre de las salas de exposición de forma intempestiva el fin de semana, todo eso sumado al caos estructural del área de la exposición, son suficientes para ver con preocupación el tema de organización, pero, hablando y analizando se puede dar explicaciones sumamente sencillas del porqué de estos problemas y por otro lado se puede citar un sinfín de aciertos y medidas espontáneas que dieron resultados muy positivos para solucionar esos problemas, o por lo menos hacerlos menos obvios.

Creo que ya, luego de 5 organizaciones anuales, no es momento de ponerse a citar los errores, si no de ponerse a pensar seriamente que más allá de que se está dando un fenómeno de falta de concurrencia, los organizadores necesitan de la participación del colectivo global de historietistas del País para empezar a aportar y hacer del Encuentro un evento mejor y más fuerte.

Surgen cada año nuevos autores, que hacen tener esperanza por esta forma de expresión y de su desenvolvimiento en este medio, tan difícil para todas las artes por igual (menos para la danza folklórica) Cada año además gente con bríos y entusiasmo colabora desinteresadamente, los organizadores: Joaquín Cuevas, Avril Filomeno, Alejandro Archondo y Marco Guzmán han determinado seguir poniéndole el hombro a esta empresa, que más que lauros les trae insomnios, quejas, rencores y mucha cerveza (eso es malo??) y lo quieren hacer, aun que muchos no lo crean, con la ayuda de todos.

Al Encuentro le faltan muchas cosas, pero si en vez de determinar cuáles son y empezar a implementarlas, nos dedicamos a criticar, peor aún para beneficio personal, no veremos un Encuentro que nos deje felices a todos ni al año, ni nunca.

Felicidades muchachos, porque más allá de asombrosos dibujos, textos y reuniones muy alegres, este Encuentro ha permitido que ya no sean un puñado de personas los que se sientan dueños del evento, si no, que ya es percibido como un patrimonio colectivo de todos los que amamos la historieta, gracias por su esfuerzo.



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